Jorge Gómez Jiménez
Menú
  • Jorge Gómez Jiménez
  • RSS
  • Letralia
  • Escríbeme
Menú

De vuelta al liceo

Publicada el miércoles 18 de noviembre de 2015miércoles 18 de noviembre de 2015 por Jorge Gómez Jiménez
Compártelo en tus redes:
Con algunos de los chamos del liceo Rafael Hernández León, en Cagua, que participaron en la actividad.
Con algunos de los chamos del liceo Rafael Hernández León, en Cagua, que participaron en la actividad.

Ayer viví una experiencia enriquecedora. El liceo Rafael Hernández León, en Cagua —y en el que estudié cuarto y parte de quinto año de bachillerato entre 1985 y 1987—, organizó su primer Café Literario y se lo dedicaron a mi cuento “Florida”, que los muchachos han estado analizando en las últimas semanas en sus clases de castellano.

Creo que no tengo manera de describir con fidelidad esta vivencia. La actividad se organizó en el patio central del liceo, donde se reunieron trescientos muchachos con sus chemises color beige. Mi querida amiga la profesora Beatriz Peñaloza —quien en 1999 publicó en Letralia un ensayo sobre las literaturas indígenas venezolanas y una selección de poemas— hizo de moderadora y fue pasando a varios jóvenes, que preguntaron todo lo que se les ocurrió sobre el cuento, sobre mi trabajo en Letralia y sobre mi formación como escritor.

No fueron preguntas fáciles. Quisieron saber si yo consideraba a Dios un mito —mi primer libro de cuentos, publicado en 1993, se titula, justamente, Dios y otros mitos—, cómo enfrentarse al fracaso y cómo encaminarse hacia la literatura. También aportaron sus visiones particulares del cuento, exploraron finales alternativos, trataron de identificar al misterioso enamorado de la protagonista y se mostraron muy interesados en los hechos reales que me inspiraron para escribirlo. Y me dedicaron el gran detalle de decorar el escenario con flores regadas en el piso, como ocurre en la escena final del cuento.

Al terminar la actividad varios de los chamos se acercaron a pedirme que les firmara sus cuadernos y Beatriz puso en mis manos dos enormes afiches realizados por alumnos de otro plantel, el Carmelo, donde —mayor sorpresa— también están leyendo y analizando mi cuento.

Fue, en definitiva, una tarde llena de gratas sorpresas. Escribo esto no para lucir la prenda de un homenaje sino para agradecer las atenciones y la consideración de Beatriz y de todo el personal del liceo —que me dedicó un honroso diploma de reconocimiento—, pero principalmente de los chamos, que me cobijaron con su calidez adolescente en ese patio en el que di tantas carreras y en esas aulas en las que aprendí las nociones del difícil arte de vivir.

 

Uno de los dos afiches que me dedicaron alumnos del Carmelo, el otro liceo de Cagua en el que están leyendo mi cuento "Florida".
Uno de los dos afiches que me dedicaron alumnos del Carmelo, el otro liceo de Cagua en el que están leyendo mi cuento «Florida».

 

La segunda cartelera del Carmelo.
La segunda cartelera del Carmelo.

 

Con mi amiga la profesora Beatriz Peñaloza, quien moderó el café literario.
Con mi amiga la profesora Beatriz Peñaloza, quien moderó el café literario.
Compártelo en tus redes:
Categoría: Siendo un escritor

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Sígueme

Notas recientes

  • Doctor Who y El misterio de Edwin Drood y los elementales azules
  • Después del fin de los libros, mi pregón en la Filuc
  • Taller de cuento, la guía definitiva para formarse en el género
  • Rolando Revagliatti selecciona y recita poemas míos
  • Samuel Eduardo Qüenza, el sabio
  • Yesterday: los Beatles nunca existieron
  • ¿Por qué Remedios, la bella, se fue al cielo?
  • Instrucciones para comprar el pan
  • Entrevistado en QuéLeer
  • Uno o dos de tus gestos
  • Un poema de Mar baldío traducido al francés
  • Las utopías no existen
  • El cuento interplanetario de Edgar Allan Poe
  • Cerveza
  • John Hurt, hasta siempre

Han dejado notas sobre mis notas

  • fffffff en La extraña muerte de Natasha Fuentes
  • Karenina en ¿Por qué Remedios, la bella, se fue al cielo?
  • Jose en Instantes, el poema más famoso de Borges
  • Adriana Ramírez en La extraña muerte de Natasha Fuentes
  • Diana Gonzalez en La extraña muerte de Natasha Fuentes
  • Estelio Mario Pedreañez en Moralina alrededor de Memoria de mis putas tristes
  • Estelio Mario Pedreáñez en Moralina alrededor de Memoria de mis putas tristes
  • Estelio Mario Pedreañez en Moralina alrededor de Memoria de mis putas tristes
  • Estelio Mario Pedreañez en Moralina alrededor de Memoria de mis putas tristes
  • Alejandro en Tres casos de estafa con concursos y antologías

Notas desde 2004

Categorías

Auto Amazon Links: No se encontraron productos.

Lo más leído

  • ¿Por qué Remedios, la bella, se fue al cielo? 294 vistas
  • La extraña muerte de Natasha Fuentes 7 vistas
  • 3 archivos de Word que salvarán tu vida 6 vistas
  • ¿Se convirtió Gregorio Samsa en una cucaracha? 5 vistas
  • Julio Garmendia y su máquina de hacer pupú 2 vistas
  • El gran final de Jerome Bixby 2 vistas
  • El sorpresivo amor 1 vista
  • «Las comillas no son para resaltar» 1 vista
  • Mi chica 10 1 vista
  • Un libro nunca estará caído 1 vista

Jorge Gómez Jiménez

Mi nombre es Jorge Gómez Jiménez. Soy escritor y edito desde 1996 la revista literaria Letralia, Tierra de Letras.

Sígueme

“Taller de cuento”, de Jorge Gómez Jiménez

Taller de cuento
Ocho lecciones sin innecesarios enredos teóricos, diseñadas para liberar la imaginación del cuentista.

“Uno o dos de tus gestos”, de Jorge Gómez Jiménez

Uno o dos de tus gestos
Diecisiete relatos en los que la mujer es tema y protagonista.

© 2026 JorgeLetralia | Funciona con Minimalist Blog Tema para WordPress