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Venezolanos al ataque

Publicada el lunes 4 de abril de 2005 por Jorge Gómez Jiménez
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Hay un análisis de Roberto Echeto, certero por donde se le mire, del que habla todo el mundo por estos días y en el que destaca la manera como se ha venido configurando el ambiente literario venezolano de los noventa para acá. Lo publicó el Papel Literario del diario El Nacional el sábado 26 de marzo, y en Internet está en Poesía, S.A. de Pablo Mora, El Meollo de Israel Centeno y el cuaderno de Juan Carlos, y Kira lo recomendaba hace poco. A grandes rasgos, detalla cómo el escritor venezolano de hoy en día se ha dado cuenta de que sin un trabajo de calidad no habrá libros ni mucho menos dinero:

Damas y caballeros, la literatura es un negocio. Está muy bien: hablamos de obras literarias, de creación, de imaginación, de fantasía y de cosas bellas, pero sobre todo hablamos de billetes que la editorial invierte y que desea recuperar y ver convertidos en ganancias. Desde el punto de vista editorial, la preocupación no se centra en la creación de obras magnas; se centra en la construcción de una industria, de un negocio que nos permita ganar dinero para irnos a la playa porque, por si no lo saben, el dinero sí da la felicidad, y si no se habían dado cuenta o no lo creen, sepan que los han engañado.

El artículo de Roberto se enlaza perfectamente con la entrevista a Héctor Torres en Letralia y con la que el mismo Héctor le hace a Luis Barrera Linares en Ficción Breve Venezolana. Hay claras tendencias en todo el país: estuve en Apure el año pasado y un grupo de poetas veinteañeros —de los cuales ya hemos publicado a dos en Letralia— me contaron cómo hacían para abrirse paso en su entorno para darse a conocer. Y si cito todos los casos que conozco de esta especie de conciencia naciente del asunto literario en Venezuela, esto no será una nota sino un notón.

Echeto aplaude en su artículo el que Monte Ávila —la editorial del Estado— esté dedicándose realmente a la promoción de la literatura. Algo difícil si consideramos el catastrófico estado financiero del que suelen quejarse sus autoridades. Monte Ávila tiene abierto hasta el 16 de abril el plazo de recepción para su concurso de inéditos, que ya va por su tercera edición. Parece que el Estado no quiere quedarse fuera de la onda de la que habla Echeto. Me llama la atención que, en la misma onda, una amiga pone en mis manos una publicación del aún en pininos Ministerio de la Cultura, en el que llaman a autores inéditos, o poco conocidos, a presentar libros ante la Dirección de Literatura del Consejo Nacional de la Cultura (que es más o menos lo mismo que el MinCultura). La dirección, por si esto lo lee alguien a quien le sea útil, es esta: Miguel Márquez, Dirección de Literatura del Conac, piso 15 de la Torre Norte del Centro Simón Bolívar, esquina de Pajaritos, Caracas. La única condición, según el aviso que estoy leyendo, es que el libro que usted presente sea un buen libro. Lógico, ¿no?

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Categoría: Siendo un escritor

3 comentarios en «Venezolanos al ataque»

  1. Juan Carlos Chirinos dice:
    miércoles 6 de abril de 2005 a las 2:23 am

    hay que seguir dando guerra, ya ves. La que no veo es la relación entre lo que dice Roberto y lo que dice Luis Barrera, pues este último declara que la literatura venezolana no está en su mejor momento y Roberto con razón afirma que -justamente desde el título- que no va detrás del camión de la basura. La que me parece que no está en su mejor momento, y a la que fustiga Roberto, es a la crítica literaria venezolana, perezosa, oportunista y alejada de su objeto de estudio natural, ¿no crees?

    Responder
  2. Roberto Echeto dice:
    miércoles 6 de abril de 2005 a las 10:59 am

    Hey Jorge, ¿qué ondas? Sea como sea hay que sacarse la correa y darle una cueriza a tanto pusilánime que hay en este país. Es horrible que la gente prefiera repetir que la literatura venezolana es un fastidio en lugar de sentarse con calma a leer.

    Responder
  3. Martha Beatriz dice:
    miércoles 6 de abril de 2005 a las 12:03 pm

    Hola Jorge, Roberto…
    me encanta que hayas opinado, Roberto aqui en la bitácora de Jorge: sobretodo creo en tu último párrafo -«Porque a nuestra literatura, señoras y señores, le hace falta eso: aspiración, aliento, ganas, BOLAS, deseos de superarse y de que la conozcan en muchos lugares y no sólo en nuestro pequeño y hundido país…»
    Te refuto, lo del «dinero=felicidad», argumento de los que no tienen, contradicho mil y una veces por los que sí…y te lo dice una «mayamera» que hace de su trabajo diario luchar contra la sociedad de consumo gringa y dedicarle, aunque sea una hora al día a la lectura y a la creación en mi propio idioma y no en «spanglish». En todo caso, adelante a los dos, porque sé que tienen «las dos» que hacen falta para hacernos sentir orgullosos de la literatura venezolana.

    Responder

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Jorge Gómez Jiménez

Mi nombre es Jorge Gómez Jiménez. Soy escritor y edito desde 1996 la revista literaria Letralia, Tierra de Letras.

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